La estenosis de la válvula aórtica es una enfermedad cardíaca que puede avanzar silenciosamente durante años y, cuando da síntomas, puede representar un riesgo importante para la vida. Conocer sus señales de alerta y factores de riesgo permite detectarla a tiempo y recibir el tratamiento adecuado.
En este artículo te explicamos qué es, por qué ocurre y cuándo acudir con un especialista.
Contacta a tu cardiólogo especialista.
Platicar de este y otros temas con un médico especialista siempre será la mejor opción para cuidar de nosotros y de nuestros seres queridos.
Puedes contactarnos vía whatsapp:
55-6610-3141
¿Qué es la estenosis de la válvula aórtica?
La estenosis de la válvula aórtica es un tipo de enfermedad de las válvulas del corazón. La válvula aórtica se encuentra entre el ventrículo izquierdo (la cavidad inferior izquierda del corazón) y la aorta, que es la arteria principal que lleva sangre al resto del cuerpo.
Cuando esta válvula se estrecha (estenosis), no se abre completamente. Esto dificulta el paso de sangre desde el corazón hacia la aorta y obliga al corazón a trabajar más para bombearla. Con el tiempo, este esfuerzo adicional puede provocar engrosamiento del músculo cardíaco y eventualmente debilidad del corazón.
Según la American College of Cardiology (ACC) y la American Heart Association (AHA), la estenosis aórtica es la enfermedad valvular más frecuente en adultos mayores en países desarrollados¹.
Síntomas: ¿cómo se manifiesta?
La estenosis aórtica puede ser leve, moderada o severa. En etapas iniciales puede no causar síntomas durante años. Sin embargo, cuando el estrechamiento es importante, pueden aparecer:
-
Dolor o presión en el pecho, especialmente durante actividad física.
-
Mareo o desmayo (síncope), sobre todo con esfuerzo.
-
Falta de aire.
-
Fatiga.
-
Palpitaciones.
-
En casos avanzados: hinchazón de pies y tobillos.
En niños con estenosis congénita pueden presentarse dificultad para alimentarse o bajo aumento de peso.
La aparición de síntomas suele indicar que la enfermedad ya es significativa y requiere evaluación médica inmediata².
¿Por qué ocurre?
Las causas más frecuentes incluyen:
1. Válvula aórtica bicúspide (defecto congénito)
Algunas personas nacen con una válvula aórtica que tiene dos valvas en lugar de tres. Esta condición puede funcionar bien durante años, pero aumenta el riesgo de calcificación y estrechamiento prematuro³.
2. Calcificación relacionada con la edad
Con el paso del tiempo, pueden acumularse depósitos de calcio en la válvula. Esta calcificación es la causa más común en adultos mayores y suele manifestarse después de los 70 años⁴.
3. Fiebre reumática
Complicación de una infección por estreptococo mal tratada. Puede causar cicatrices en la válvula y favorecer su estrechamiento.
Factores de riesgo
Entre los factores que aumentan el riesgo se encuentran:
-
Edad avanzada.
-
Enfermedades cardíacas congénitas.
-
Hipertensión arterial.
-
Diabetes.
-
Colesterol elevado.
-
Enfermedad renal crónica.
-
Antecedentes de fiebre reumática.
-
Radioterapia en tórax.
Posibles complicaciones
Si no se trata, la estenosis aórtica severa puede causar:
-
Insuficiencia cardíaca.
-
Arritmias.
-
Accidente cerebrovascular (infarto cerebral).
-
Formación de coágulos.
-
Endocarditis infecciosa.
-
Muerte súbita⁵.
Por ello, una vez que aparecen síntomas, el tratamiento oportuno es fundamental.
¿Cómo se trata?
El tratamiento depende de la gravedad. En casos leves puede bastar con vigilancia médica periódica mediante ecocardiogramas.
En casos severos, el tratamiento definitivo es el reemplazo de la válvula aórtica, ya sea mediante cirugía convencional o mediante un procedimiento menos invasivo llamado TAVI (implante valvular aórtico transcatéter), dependiendo del perfil del paciente¹.
El especialista en cardiología determinará la mejor opción de acuerdo con la edad, síntomas y estado general del paciente.
¿Se puede prevenir?
Aunque no siempre es prevenible, algunas medidas ayudan a reducir riesgos:
-
Tratar oportunamente infecciones de garganta por estreptococo.
-
Controlar presión arterial, colesterol y diabetes.
-
Mantener una buena higiene dental para disminuir riesgo de endocarditis.
-
Realizar chequeos médicos periódicos, especialmente después de los 60 años.
La estenosis de la válvula aórtica es una enfermedad progresiva que puede pasar desapercibida durante años. Sin embargo, cuando aparecen síntomas como dolor en el pecho, desmayos o falta de aire, es fundamental acudir con un especialista.
La detección temprana puede marcar la diferencia entre un tratamiento oportuno y complicaciones graves.
Si presentas síntomas o tienes factores de riesgo, agenda una valoración cardiológica. Tu corazón merece atención profesional.
Aviso importante
La información presentada en este artículo tiene fines informativos y educativos. No sustituye la consulta médica profesional. Ante cualquier síntoma o duda, acude con tu médico o especialista en cardiología para una valoración personalizada.
Referencias de consulta
- Otto, C. M., Nishimura, R. A., Bonow, R. O., et al. (2021). 2020 ACC/AHA guideline for the management of patients with valvular heart disease. Circulation, 143(5), e72–e227. https://doi.org/10.1161/CIR.0000000000000923
- Carabello, B. A., & Paulus, W. J. (2009). Aortic stenosis. The Lancet, 373(9667), 956–966. https://doi.org/10.1016/S0140-6736(09)60211-7
- Michelena, H. I., et al. (2014). Bicuspid aortic valve: Identifying knowledge gaps and rising to the challenge from the International Bicuspid Aortic Valve Consortium (BAVCon). Circulation, 129(25), 2691–2704.
- Lindman, B. R., Clavel, M. A., Mathieu, P., et al. (2016). Calcific aortic stenosis. Nature Reviews Disease Primers, 2, 16006.
- Baumgartner, H., Falk, V., Bax, J. J., et al. (2017). ESC/EACTS Guidelines for the management of valvular heart disease. European Heart Journal, 38(36), 2739–2791.
